martes, 20 de junio de 2017

MICROGEODESIA - CURSO DE POSGRADO

UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR

CURSO DE POSGRADO

TEMA: MICROGEODESIA

DOCENTE: ING. ALDO O. MANGIATERRA

AÑO 2008 - DURACION 20 HS.

PROGRAMA

1 – Introducción

1.1      Manual de normas y especificaciones para levantamientos geodésicos de alta precisión en áreas pequeñas

1.2      Microgeodesia – Tratado de Topografía 3 – Chueca Pazos y otros

1.3      La microgeodesia en la Argentina
            Opiniones sobre su definición y aplicación
            Estado actual del conocimiento y experiencia
            Campo abarcativo
            ¿ Es una especialidad ?

2 – Consideraciones generales

2.1      Estructuras fijas y móviles
            Tolerancias
            Manejo de documentación
            Condiciones de seguridad
            Control de calidad
            Algunas características típicas de los elementos metálicos

2.2      Estructura fijas
            Estructuras móviles
            Vinculación entre ambas
            Controles absolutos y relativos

3 – Aplicaciones

3.1      Montaje y funcionamiento de instalaciones industriales
3.2      Construcción de centrales energéticas
3.3      Auscultación de obras
3.4      Control de productos
3.5      Calibración
3.6      Obras o instalaciones con características especiales

4 – Instrumental y métodos

4.1      Intersección espacial, directa e inversa
4.2      Información y descripción sobre instrumental, tanto el tradicional como el de       uso especializado


Objetivos

- Establecer el concepto y los límites abarcativos de la especialidad denominada Microgeodesia.
- Abordar los métodos y el instrumental aptos para las mediciones y el cálculo propios de tal especialidad.
- Identificar algunas de sus principales aplicaciones


Bibliografía

- Instituto Panamericano de Geografía e Historia - Manual de normas y especificaciones para levantamientos geodésicos de alta precisión en áreas pequeñas 

- Antonio Santos Mora – Aplicaciones Industriales de la Topografía – Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos en Topografía – Madrid – España – 1998

- Manuel chueca Pazos y otros – Redes Topográficas y Locales. Microgeodesia – Edit. Paraninfo – Madrid - 1996


Secretaría de Extensión
Departamento de Ingeniería
Universidad Nacional del Sur
Av. ALem 1253- 1º Piso
(8000) -Bahía Blanca  -Argentina



ENTREVISTA DE LA REVISTA CLAROSCURO EN EL AÑO 2003

Febrero de 2003

ENTREVISTA:   Ing. Aldo Mangiaterra
Docente –  Consejero
Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura

Claroscuro: ¿Cómo está afectando a la Universidad la crisis del país?
      En mi opinión la afecta de una manera muy directa a través, sobre todo, del tema presupuestario. No sólo por lo bajo del presupuesto, que ya lo era, sino también por la inflación y por el retraso del gobierno nacional en el cumplimiento del presupuesto. 
       Por lo tanto, hay una situación cada vez más crítica donde están faltando insumos y otros materiales necesarios para la continuidad de las actividades. 
       Esto hasta cierto punto se ve relativizado porque estamos muy acostumbrados, tanto estudiantes como docentes, a adaptarnos a las circunstancias, a las condiciones que tenemos y pizarrones y tizas todavía quedan. Por eso a veces digo que lo más grave de la situación de la Universidad no es la situación misma, sino que uno se acostumbra.
      Eso es un aspecto, el aspecto presupuestario. 
    Desde ya, hay una forma de afectar también muy directa: es la situación personal de docentes, no docentes y estudiantes. La situación salarial de mala ha pasado a ser peor y en cuanto a la situación de los estudiantes -no conozco cifras que puedan estimar cuáles son las consecuencias– es evidente que hay una cantidad importante de casos de deserción y un empeoramiento de las condiciones de vida y de estudio de una parte muy importante de los estudiantes.
      Problemas simples: costos de transporte, de comida, de alojamiento, particularmente para los estudiantes que no viven en la ciudad donde se encuentran las Universidades.             Tengo referencia de algunas otras Universidades, sobre todo en provincias con una situación más crítica aún, donde la deserción es notoriamente mayor. Hay que tener en cuenta que Rosario tiene algunas desventajas en el sentido económico; su entorno productivo se viene reduciendo desde hace bastante tiempo, no es una capital de provincia o ciudad que goce de beneficios de turismo o cosas por el estilo, pero está rodeada de lo que le llamo un “colchón de soja” que, desde luego, no resuelve la situación de pobreza y miseria de una gran parte de la población, pero sí relativiza un poco la situación económica, particularmente por ejemplo en este momento con el aumento de los precios de la exportación.
       Para ver el otro lado de la crisis, el que la enfrenta, hay que tener en cuenta que el año pasado hubo un proceso de lucha muy importante, particularmente del gremio docente, acompañado por sectores muy importantes del movimiento estudiantil, y en alguna medida, sobre todo en otras Universidades, por algún rector y algunos decanos. 
      Las consecuencias de la situación del país son un revulsivo. Han replanteado para muchos la necesidad de reubicarse respecto a la actitud de la Universidad y de los universitarios ante a la situación del país. 
     Esto se ha evidenciado notoriamente en un cambio de relación de fuerzas en el movimiento estudiantil y creo que en una medida importante eso se está evidenciando también dentro de los propios docentes. 
      No obstante es cierto que hay también, y no se puede ignorar, expresiones que se resisten a reconocer las graves consecuencias de la situación del país para la Universidad.        Quizás uno de los ejemplos más típicos de esa actitud son las reiteradas declaraciones ante los medios de comunicación de nuestro rector, que permanentemente intenta enviar un mensaje de normalidad, de continuidad de las actividades, de algo que, más allá de sus intenciones que pueden ser de tranquilizar, de hecho objetivamente lo convierte en ignorancia y ocultamiento de la real situación que se vive en la Universidad.

Claroscuro: ¿Cómo observa Ud. las relaciones entre la Universidad y la sociedad?
Creo que predomina la distancia y no la cercanía. Nuestra Universidad no se destaca por hacerse cargo, estar imbuida, estar investigando, proponiendo y realizando el análisis crítico de lo que sucede en su entorno.
Puedo dar ejemplos atinentes a mi Facultad. Hay temas no sólo muy importantes sino que han tenido una gran difusión, controversia, opinión en los medios, como el del transporte, el manejo de los residuos, el del puerto, el del aeropuerto, el problema de las inundaciones, y la Universidad no tiene un papel significativo en estas cuestiones. Aludo a esos porque son los que en mi Facultad llegan un poco más de cerca, pero temas como la educación, la salud, la vivienda no escapan a esas mismas consideraciones.
La Universidad en realidad tiene una tradición más típicamente centrada en la producción de profesionales como función “social” y no es reconocida, ni se siente en la obligación permanente de estar dando opinión crítica sobre estas cuestiones. Tampoco es muy requerida en este sentido; no es un referente generalmente reconocido para el análisis de todos estos problemas. Creo que el problema fundamental
es de política universitaria, porque en mi opinión no es que no haya conocimiento, investigadores, docentes y estudiantes con voluntad para sumergirse en estas cuestiones. Lo que a mi juicio no hay es una política planteada en ese sentido desde la institución como tal.
Por el contrario, existen numerosos ejemplos de equipos de investigadores, de cátedras, de agrupaciones estudiantiles, de grupos que se arman en función del análisis de un determinado problema en particular, que sin embargo realizan este tipo de labor, se preocupan por investigar problemas que aquejan a la sociedad, y en general cuando buscan conexión con instituciones, con personas ajenas a la Universidad, encuentran muy buena recepción, hay una demanda hacia la Universidad en ese sentido, y en muchísimos casos han producido y producen resultados altamente valiosos, pero sin embargo hasta ahora no han logrado revertir esta situación de relativo aislamiento.
Desde luego cuando digo relativo aislamiento me refiero a algún papel de más o menos destacada importancia. Nuestra Universidad, por su propia composición social, no permanece aislada totalmente de la sociedad. No es de una élite que está encerrada en un campus con vallado y señales electroacústicas para impedir el contacto y demás. Está lejos de esa imagen.
Pero cuando hablamos de una relación significativa, intensa, me refiero a otra cosa, a un papel -no quiero decir protagónico porque me parece exagerado- me refiero a un papel significativo. Nuestra Universidad tiene la particularidad, por la composición social de sus docentes, de su personal no docente, de sus estudiantes -puede ser distinto en otras Universidades, en la nuestra esto creo que es notoriamente así- de que los problemas de carácter popular, social, se reflejan en la propia vida de los miembros componentes de la Universidad. Pero en lo que no ha logrado transformarse es en un papel significativo apuntando al análisis crítico y la propuesta de soluciones para esos problemas.
Yo quiero destacar que hace pocos días, en nuestra Facultad, una agrupación estudiantil, la lista Unidad, realizó un encuentro con representantes de empresas funcionando o recuperadas bajo cooperativas que fue interesantísimo. Participaron el Supermercado comunitario, la firma Indecar, Herramientas Unión, Carrocerías Dic, Cristalerías de Cuyo, y otros; se estuvo trabajando durante un día, en plenario, y luego separadamente en comisiones con cada una de las cooperativas y se hicieron acuerdos específicos que en algunos casos están derivando ya en convenios entre esas cooperativas y la Facultad.
Eso debería ser una labor permanente de la Facultad, organizada desde el propio decanato y los representantes designados para tales fines como el secretario de extensión universitaria y demás, de la Facultad. Sin embargo, tiene justamente esa doble cara. Ha sido la consecuencia del accionar de una agrupación estudiantil, con muy buen resultado, con muy buena recepción de parte de los lugares adonde se concurrió, pero a la vez no es la expresión de una política de la Facultad.

Claroscuro: ¿Considera Ud. en este contexto que los principios de autonomía y gratuidad se están garantizando?
Lo primero que me parece conveniente aclarar es que son dos principios muy importantes. Son esenciales en la caracterización de nuestra Universidad. No son, por supuesto, los únicos, pero son dos principios esenciales que la diferencian –cuando digo nuestra Universidad me estoy refiriendo en general a las Universidades nacionales– de las Universidades privadas y de las Universidades de muchos otros países del mundo.
El tema de la autonomía tiene una larga discusión detrás, porque la autonomía en algunos casos ha sido criticada desde el punto de vista aparente o supuestamente progresista, planteándola como algo negativo en el sentido que desvincula o podría desvincular a la Universidad de objetivos o políticas nacionales o algo por el estilo. En primer lugar, creo que hay una dependencia y fijación de política general desde la propia aprobación del presupuesto. El presupuesto no es otra cosa, en la Universidad y en cualquier lugar, que la cuantificación de la política. En ese sentido, la Universidad depende, no se aísla, y el Estado tiene el recurso, el más poderoso quizás, para determinar qué le otorga o no le otorga a la Universidad. Pero el otro aspecto de la autonomía, el esencial, es el autogobierno, con la participación de los integrantes de la comunidad universitaria en el ejercicio de su gobierno. No entro al análisis de cómo se está ejerciendo en concreto y en particular en nuestra Universidad, es decir, cómo funciona el cogobierno en la Universidad de Rosario. No me estoy refiriendo a esa cuestión. Creo que requeriría un comentario. Hago una disgresión:
En nuestra Universidad de Rosario, en general en la Universidad Nacional, tomo en esto las expresiones del rector de la Universidad General Sarmiento: “los partidos políticos más que ocuparse de la Universidad, la han ocupado”. Han desarrollado un estilo en el cual, contrariamente a lo que dice el estatuto de la Universidad de Rosario, que es un estatuto predominantemente democrático, conciben al rectorado y los decanatos como una especie de poder ejecutivo con atribuciones propias y separado e independiente de lo que considerarían similar a un “poder legislativo” como serían los consejos directivos y el consejo superior. En realidad, en el estatuto nuestro no es así. Es más, en el estatuto de la UNR no existen las “autoridades”, aunque en los documentos de la Universidad y de las Facultades se suelen publicar largas listas de autoridades. Pero en el estatuto no figuran. Éste dice que hay órganos de gobierno y representantes. Los órganos de gobierno son los consejos directivos, consejo superior, asamblea universitaria, y los representantes designados y removibles por esos cuerpos son el rector y los decanos. Por tanto, no es un poder separado al estilo presidencialista del poder ejecutivo nacional, con ministros que están por encima de los demás y que se atribuyen el derecho y la acción de gobernar la Universidad. En ese sentido, hay una especie de distorsión de lo que es o lo que debería ser la autonomía en lo que se refiere al ejercicio del cogobierno. Esta es una idea de la cual está penetrada gran parte de la comunidad universitaria y predomina en el funcionamiento si no de todas, seguro que de la gran mayoría de las Facultades y de la Universidad. A los consejos directivos y al consejo superior se los considera como organismos destinados a avalar las resoluciones de decanos, rector, etc., y no a cogobernar, es decir, fijar la política y concretar su desarrollo.
Pero después de esta digresión, el tema de la autonomía me parece esencial. En este momento está bastante cuestionada, aunque está formalmente reconocida por la ley de educación superior, pero está bastante limitada en la ley por varios mecanismos.
Uno de ellos es, desde ya, el presupuestario. Por ejemplo, el Ministerio viene, ya desde el período menemista, destinando partidas a temas universitarios por fuera del presupuesto de las Universidades. Partidas, como por ejemplo, las destinadas a subsidios para investigación. Esas las maneja el ministerio. Partidas destinadas, aunque no demasiado numerosas, pero existentes, a becas para estudiantes, que las maneja el Ministerio. Partidas para el FOMEC. Las maneja también el Ministerio obligando a las Universidades que las acepten a colaborar desde su propio presupuesto. Es decir, hay un manejo presupuestario extra Universidades que ya es un condicionamiento. Hay por otra parte, en la cuestión de la acreditación de las carreras, reconocimiento de títulos y demás, un papel de organismos extra universitarios como es la CONEAU, por ejemplo, que significan restricciones a la autonomía.
No obstante, la Universidad conserva o tiene un grado de autonomía que a mi juicio, aún con esas restricciones, sigue siendo muy importante. Es la única entidad estatal que tiene ese grado de autonomía en el cual existe el derecho y en parte el ejercicio de un autogobierno. Por eso creo que, si bien es relativa, es importante pelear por que la autonomía sea lo más efectiva posible; hay que valorarla como una herramienta que poseemos y tratar de ejercerla para que la Universidad cumpla con una función al servicio de los intereses de nuestro país, de nuestro pueblo.
Sobre el tema de la gratuidad, también es un principio esencial, porque no es una cuestión simplemente económica o cuantitativa. La gratuidad plantea un composición social del estudiantado. Por eso, el principio de la gratuidad es muy importante. Es también relativo, porque la gratuidad efectivamente está condicionada por una enorme cantidad de variables que son ajenas a la Universidad, como costos de materiales de estudio, libros, transporte, alojamiento, comida, etc., las cuales no garantizan una composición completamente popular del estudiantado. Permite un acercamiento de importantes sectores. Es algo un poco singular. La nuestra no es una Universidad popular ni es una Universidad de élite. Es una Universidad que tiene una composición social bastante más amplia que la de una Universidad de élite y que no llega de ningún modo a permitir el acceso de todos los sectores de la población, provengan del origen que provengan, al conocimiento o al nivel universitario. Hay muchas cuestiones que muestran un carácter sumamente contradictorio de nuestra Universidad.
El tema de la gratuidad, lógicamente en las condiciones económicas actuales es más importante que nunca, y tiene más restricciones que nunca. Hay tendencias, intentos, si bien hasta ahora no han logrado preponderar, de introducir algunas formas de costo de los estudios universitarios mediante el pago de compra de materiales de estudio por parte de los estudiantes, de cuotas o intentos de cuotas de  cooperadora, o de arancelamiento de trámites, a lo cual creo que hay que estar atento porque en general son cosas cuantitativamente de no mucha significación en algunos de los casos, pero pueden convertirse en una vía de avance sobre la cuestión de la gratuidad. Creo que a la vez sería muy importante que el movimiento estudiantil tuviera un accionar más intenso, más directo sobre el tema de las becas.
A esta altura, sin temor a errar demasiado, nosotros tendríamos que tener becas para cinco mil estudiantes en la Universidad de Rosario, de las cuales quinientas al menos tendrían que salir del propio presupuesto de la Universidad. En Ingeniería hemos logrado algún pequeño avance en este sentido y desde el año pasado se están otorgando cincuenta becas de pequeños montos, con un reglamento elaborado por los propios estudiantes, que constituye tan sólo un atisbo, pero interesante, de que esto tiene que transformarse en una política de la Universidad. A nuestra Universidad se le ha cercenado su política de apoyo económico al estudiante por el paso de dictaduras militares, pero luego ha abandonado lo que en otra época fue una política normal de la Universidad que era la existencia de comedores universitarios, de becas de estudio y de residencias estudiantiles.

Claroscuro: ¿Qué medidas propondría para la transformación de la Universidad puesta al servicio de la sociedad?
Nuestra Universidad es parte de las Universidades estatales y en ese sentido está altamente condicionada por la disponibilidad de recursos y por la legislación vigente. Sin embargo, y a la vez, es como lo mencioné antes; una Universidad que tiene un grado importante de autonomía, tiene en general expresiones o formas de cogobierno y tiene una composición social no elitista. Este conjunto de cuestiones conforma una institución contradictoria en la cual se refleja lo que sucede en nuestra sociedad de modo tal que la Universidad no puede marchar independientemente, y a la vez tiene cierto grado de independencia en su accionar. Y quiero decir, con respecto a esta pregunta, que en estas condiciones me parece que no hay posibilidad de que la Universidad esté puesta al servicio de la sociedad, entendiendo por estar al servicio de la sociedad estar al servicio del pueblo.
En condiciones en las cuales predomine en el país la sujeción a los dictados del Fondo Monetario Internacional, el ejercicio del poder por parte de grupos, de partidos políticos, de dirigentes que han demostrado hasta el hartazgo la corrupción y el ejercicio del gobierno en función de intereses de sectores sumamente restringidos, concentrados, del gran capital nacional e internacional, en condiciones de pobreza, de miseria; si esa política predomina en el país no veo que la Universidad pueda ser tan independiente de modo que llegue a ponerse al servicio del pueblo.
Hace falta un cambio de política en el país y en la Universidad. Eso no quita o no impide que sectores importantes de la Universidad puedan tener un papel crítico y un accionar, tanto en el plano científico, como en el plano educativo, como en el mismo plano político, para criticar y tratar de revertir esta situación general. Es más, eso no quita que la Universidad como tal, en algunos casos, frente a ciertos hechos, por ejemplo, cuestiones como la sucedida en estos últimos días acerca de la agresión a la militante social Susana Ávalos, la Universidad como institución pueda reaccionar y jugar un papel positivo en ese sentido.
El consejo directivo en nuestra Facultad por ejemplo, no sólo se pronunció repudiando esto por unanimidad, sino que oficialmente el consejo directivo se pronuncia pidiendo la destitución del secretario de seguridad de la provincia, por sospechoso de connivencia con este tipo de accionar contra los militantes sociales y populares. Pero pretender que la Universidad tenga la independencia y la capacidad de accionar al servicio del pueblo a contramano de la política predominante en el país me parece que no es real.
La cuestión está en que quienes estamos en la Universidad debemos tratar de sumar nuestras fuerzas a los esfuerzos por cambiar de raíz esta situación. Y en ese sentido, en la lucha por hacerlo, podemos lograr en numerosas oportunidades que la Universidad juegue un papel positivo, que se pronuncie, que aporte, que cobije, que sea un escenario destacado del debate político necesario, pero no pretender que sin producir cambios esenciales en el país podamos lograr una Universidad esencialmente distinta. Poner a la Universidad al servicio de la sociedad, entendida como al servicio del pueblo, debe ser parte de un cambio que plantee poner también la política, el gobierno, al servicio de la sociedad, en el sentido de puesto al servicio del pueblo.
Por eso creo que una de las transformaciones que hay que lograr, teniendo en cuenta que en el 2003 coincide la renovación de representantes en consejo directivo, consejo superior, decanos, rectores, con las elecciones nacionales que hipotéticamente se van a realizar, lo que hay que lograr en la Universidad es parecido a lo que hay que lograr en el país. Sería un aporte que todos aquellos sectores que con fuerza se expresaron rechazando la política de los últimos años, de Menem, De la Rúa, Duhalde y Rodríguez Saá, se puedan expresar en la Universidad en un sentido similar. No digo que eso va a transformar a la Universidad convirtiéndola en una Universidad al servicio del pueblo, pero sería un paso favorable, y la institución podría jugar un papel mucho más positivo en ese sentido.


RELATO DE UN VIAJE POR CUBA Y CONGRESO DE AGRIMENSURA EN CUBA

Cuba 2013
Viaje de Nega y Aldo (relatado por Aldo y supervisado por Nega)

El viaje fue organizado por Turismo de la Caja de Previsión para los profesionales de la Ingeniería.
El paquete consistía en 5 días en la Habana y 5 días en el cayo Santa María.
Nosotros tomamos sólo la primera parte, con el propósito de continuar haciendo un recorrido para que pudiéramos conocer algo de Cuba, pero saliendo del circuito turístico internacional.
El viaje se inició el día 23 de setiembre, vía Panamá, por la compañía aèrea Copa (panameña), llegando a la Habana por la tarde. De la provincia de Santa Fe viajaron más de 30 personas, entre profesionales de agrimensura y algunos familiares.
En la Habana se desarrolló, desde el 24 al 27, el VI Congreso de Agrimensura, en paralelo con los de Valuaciones, Catastro y Enseñanza, en el hotel Habana Libre, donde nos hospedamos.
El Habana libre es el hotel que inauguró la cadena Hilton en 1958 y que fuera utilizado como sede de su comando por Fidel al triunfar la Revolución.
El día 24 fue la inscripción y por la tarde un acto inaugural donde se presentó el libro del astronauta cubano Tamayo, en el 30 aniversario de su vuelo y estadía en la cápsula espacial.
Estuvo también el astronauta ruso Romanenko, hijo del que fuera compañero de vuelo de Tamayo.
Los días 25 (mañana y tarde) y el 26 (por la mañana) funcionaron los congresos mediante la presentación de trabajos, en intensas sesiones, llamando la atención la puntillosidad en el horario.
El jueves 26 por la tarde (dentro del programa del congreso), se realizó una visita turística a la Habana, incluyendo la Habana vieja, con una guía bastante abúlica, pero que no dejó de ser interesante; por supuesto incluyó la plaza de la Revolución
Dado que las sesiones eran en paralelo pude asistir sólo a las de agrimensura, que sería equivalente a lo que acá llamaríamos Topografía y Geodesia. Hubo algunos trabajos interesantes sin escapar a los temas más o menos conocidos.
El día 27 se realizó, por la mañana, una reunión con delegaciones de distintos países (recuerdo Colombia, Panamá, Méjico, Argentina, Venezuela, Cuba y quizá alguno más), que comenzó con una presentación cubana planteando una importante cuestión de ética profesional, pero que, por obra de otros participantes, particularmente de Argentina, terminó derivando como tema principal en las incumbencias.
La participación de Fada (Federación Argentina de Agrimensores), fue lamentable, planteando su presidente el deseo de ubicar la profesión los más lejos posible de la ingeniería y que la adopción del título Ingeniero Agrimensor era sólo para preservar incumbencias por razones de “bolsillo”.
Allí se ratificó a la Asociación Panamericana de Agrimensura como entidad coordinadora de las entidades nacionales.
Por la tarde, a las 17 hs. se realizó un ¡almuerzo! de cierre del Congreso, donde vestí la “corbata de nivelación”.
Previo al almuerzo me entrevisté con Pedro Luis García, presidente del Congreso, a quien le entregué una fotocopia del acta de nacimiento del Che, a modo de demostración de que no todos los argentinos teníamos el pensamiento utilitario puesto por algunos de manifiesto en la reunión antes citada. Nos emocionamos ambos, quedamos en encontrarnos a la vuelta de nuestro viaje por Cuba y me regaló una botella de ron.

En forma paralela a la concurrencia al congreso y gracias a los contactos que previamente había realizado en Rosario, fuimos portadores de cuatro carpetas correspondientes a la preparación del Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba, que ese año se iba a realizar en Rosario.
Las carpetas iban dirigidas a la presidenta del ICAP - Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos - (quien estuvo en noviembre en Rosario), al vicepresidente cubano Díaz Canel, a Raúl Castro y a Fidel Castro.
La primera era para, de ser posible, entregar en mano; las otras tres para entregar a un contacto (sorpresivamente un argentino exilado en Cuba durante la dictadura militar), quien las haría llegar a destino.
Le hicimos saber que, “si cualquiera de ellos quería entrevistarnos”, lo recibiríamos con gusto.
El día 26 por la mañana concurrimos al ICAP, donde pudimos entevistar a la presidenta y entregarle la carpeta.
Dicho sea de paso, dentro de esas carpetas iba incluida una “Breve historia de la solidaridad con la Revolución Cubana en la ciudad de Rosario y la región”, la cual se anexa. En la misma soy mencionado y participo con un breve relato.
En el ICAP nos contactamos con el encargado de América Latina, Armando Guerra, quien por iniciativa propia, se encargó de asesorarnos sobre el próximo itinerario y ponernos en contacto con las delegaciones del ICAP en distintas ciudades.
Le hicimos presente que no pretendíamos obtener ningún tipo de atención especial ni menos ventajas económicas.
Tal como hacíamos con quien podíamos lo sometimos a un intenso interrogatorio sobre la realidad cubana, a lo cual se prestó sin problemas.
Volvimos al hotel en un ómnibus de transporte urbano, de calidad similar a los de acá, donde el boleto cuesta 0.017 dólares (algo así como 0.15 pesos argentinos a setiembre 2013). Posteriormente Armando fue al hotel para seguir asesorándonos y conversar un largo rato.

Terminado el congreso, el sábado 28 seguimos en la Habana y pudimos realizar una exquisita visita por la ciudad, particularmente por la Habana vieja, gracias a la atención de un matrimonio de cubanos con quienes teníamos contacto previamente.      
Ella es arquitecta y trabaja, precisamente, en la recuperación patrimonial de la Habana vieja; así que el recorrido no fue turístico simplemente, sino de conocimiento de parte de la realidad cubana, incluyendo el sector de la Habana vieja más deteriorado donde normalmente no se invita a los turistas.
El esposo trabaja en un programa de Naciones Unidas muy vinculado a cuestiones económicas.

Breve apartado sobre el dinero: a la fecha del viaje coexistían dos monedas,
el peso cubano, de uso local, y el CUC, moneda para turistas, de valor nominal igual al dólar pero que al efectuar el cambio en los organismos oficiales requería algo más de un dólar. El CUC equivale aproximadamente a 25 pesos cubanos.

El domingo 29, por la tarde, salimos de viaje, en ómnibus de línea, a Santiago de Cuba, a 900 kilómetros de La Habana, tardando 12 hs. El ómnibus es de calidad similar a los de acá, el boleto 60 dólares por cabeza (el sueldo básico cubano es de 16 dólares) y, como acá, nos morimos de frío por el aire acondicionado, siendo imposible convencer a los conductores al respecto.
En Santiago fuimos a la sede del ICAP, donde nos atendieron muy bien, charlamos un rato largo con el delegado, sobre todo de política; él mismo nos indicó un lugar para hospedarnos, en una casa particular, consistente en modesta habitación matrimonial, con baño, aire acondicionado y miniheladera, a 28 dólares por día.
El sistema de alojamiento en casas particulares está totalmente extendido, oficializado, con registro de usuarios y fue lo que utilizamos en casi todo el resto del viaje.
En Santiago alquilamos un “taxi” (un desvencijado Fiat de los 60 o 70) y fuimos a conocer el cuartel Moncada, la granjita Siboney (donde se concentraron los revolucionarios antes del asalto al cuartel), la iglesia de la Virgen del Cobre, la fortaleza del Morro, de la época colonial, y el museo instalado en la casa de Frank País (joven dirigente del 26 de julio a cargo de la actividad clandestina paralela a la guerrilla y que fuera asesinado antes de la Revolución).
El chofer y dueño del taxi era un hombre de más de 60 años, que había actuado como correo, cuando niño, en la lucha revolucionaria, en la columna de Hubert Matos (quien posteriormente fue enemigo de la revolución), lo que le significaba no tener ningún reconocimiento por su actuación, aunque, según él eso estaba revisándose.
Estuvimos dos días en Santiago, 30 de setiembre y 1º de octubre. Nos enteramos que el último ciclón había destruido miles y miles de casas.
El día 30, lunes, fuimos junto a las dos mulatas dueñas de la casa-hospedaje a la casa de la Trova Cubana, con mala suerte porque se suspendió el espectáculo por el escaso público, devolviéndonos el valor de la entrada ( 5 CUC por persona), ante lo cual apelamos a un CD que habíamos llevado y amablemente nos pusieron un par de tangos que bailamos.
La Trova Cubana de Santiago se vistió de tango.

En Santiago alquilamos un auto por nueve días (60 dólares diarios) para partir al día siguiente. En Cuba hay que viajar de día, por el peligro de animales en la ruta. La velocidad máxima es 90 km/h

El día 2 fuimos a Bayamo, a 130 km. El litro de nafta cuesta 1.3 CUC y se consigue sin problemas.
Bayamo es una ciudad de 300.000 habitantes y muy importante para la historia de la revolución, entre otras cosas porque está “abajo” de la Sierra Maestra.
Allí nos recibieron en el ICAP, donde nos hospedamos (tienen un par de habitaciones para visitantes, muy cómodas, a un precio diario de 20 CUC, similar al que pagamos en el resto del viaje) y fuimos unos privilegiados, porque el subdelegado, (en la delegación trabajan 16 personas), Ezequiel Morales, se puso a nuestra disposición y los dos días que estuvimos allí, mañana y tarde, se subió al auto con nosotros, nos guió y fue sometido a un riguroso interrogatorio el cual aceptó gustosamente e incluso amplió las respuestas más allá de nuestra preguntas.
Ezequiel es profesor universitario de inglés.
Cuando la Revolución era un lustrabotas de 10 años y sostén de familia. Sin embargo al lanzarse la campaña de alfabetización se anotó como alfabetizador y tuvo que mentir sobre su edad para ser admitido. Fue designado para enseñar a leer y escribir a una familia campesina en la sierra durante un año.
Es necesario recordar que la tarea de los alfabetizadores era muy peligrosa, porque los contrarrevolucionarios armados que actuaron en Cuba los primeros años, los elegían como blanco preferido para sembrar el terror.

El primer día fuimos hasta una elevación en que se erige un recordatorio de la batalla de Guisa y recorrimos el centro de la ciudad. Pensábamos estar un solo día pero Ezequiel nos propuso visitar, al día siguiente, a Polo y Juanita, que son el matrimonio de campesinos otrora analfabetos a quienes el Che solicitó permiso para instalar su comandancia en la Sierra Maestra. A partir de allí Polo fue guía y actuó en la guerrilla llegando a ser el Capitán Descalzo y Juanita era quien cocinaba para los combatientes (entre ellos el Che) además de desempeñar otras misiones.
Nuestra aceptación fue inmediata. Viajamos hasta un pueblo ubicado a 60 km (no en la sierra – para ir hasta allí se necesitan cuatro días a lomo de mulo, entre ida y vuelta) y eso fue el momento más emocionante de todo el viaje. Él tiene 84 años y ella 79. Pudimos conversar largamente y nos regalaron un libro donde relatan parte de su vida.
De allí fuimos a la hacienda Demajagua, en la cual Céspedes, en el 10 de octubre de 1868, declaró la lucha por la independencia de España y liberó a sus propios esclavos.
En Bayamo también visitamos una ludoteca, es decir una escuela donde se fabrican y usan juguetes y donde concurren las escuelas primarias y pudimos charlar largo de política con su directora.

El día 4 viajamos a Camagüey, 200 km, donde paramos en casa de Sonia, una casa familiar con hospedaje muy agradable, muy amablemente atendido por su dueña que a la vez es profesora en la universidad y que necesita esa actividad porque su marido sufre una discapacidad. El precio 20 CUC
Allí estuvimos un día, visitando los lugares más mencionados y en una iglesia Nega se olvidó los lentes de sol minutos antes que la iglesia cerrara. Al otro día, antes de partir, fuimos a la iglesia, llegando a las 9 hs., justo en el momento que comenzaba la misa, a la cual tuvimos que asistir con unción.
Después que terminó preguntamos por los lentes y, gracias a Dios, los pudimos recuperar.

En Camagüey también bailamos un tango. Pudimos ver, desde la calle, una clase de práctica de la escuela de baile para jóvenes y niños llamada Arlequín. No era un espectáculo sino una clase, pero fue un hermoso espectáculo; ver bailar chicas y chicos, sin ceremonia, con soltura y con la elegancia y el saber y gustar bailar de los cubanos.

El día 5, sábado, después de 255 Km, llegamos a Trinidad, muy famosa porque en ella se conserva todo el centro de origen colonial, con sus calles construidas con las piedras que los barcos mercantes traían como lastre.
La imagen de ese ámbito colonial es muy particular, aunque no nos resultó tan impactante en comparación con las mentas que habíamos recibido.
Estuvimos dos días y medio día, 5, 6 y 7 de octubre hasta el mediodía.
            Creíamos que allí no había delegación del ICAP y después nos enteramos que estábamos equivocados. Nos alojamos en un hospedaje que ya no era de carácter familiar, como los anteriores.
Es una casa destinada sólo a hospedaje y la dueña tiene otro más en su propia casa. El segundo, donde estuvimos, lo hace figurar a nombre de otra persona. Se trata ya de una miniempresaria. El precio también fue 20 CUC.
En Trinidad fuimos a la Trova, donde un mulato veterano y muy buen bailarín sacó a bailar a Nega y tras de él me sacó a bailar una mulata, también veterana y bastante entrada en carnes. Fue algo muy amable y muy agradable.
Visitamos museos, compramos algo de ropa para regalos y para nosotros (es zona de fabricación de vestimenta tradicional, como por ejemplo la guayabera), fuimos por primera vez una tardecita a una playa, a 12 km; allí estuvimos poco más de una hora para que el mar Caribe probara como es bañarnos a nosotros.
También visitamos una familia, por invitación de quien nos atendió en un museo y fue algo muy agradable. Primero porque teníamos reservas respecto a que quisieran vendernos o pedirnos algo, lo que no fue así, y segundo porque estaban cuatro generaciones (el menor de meses), con los cuales pudimos conversar de temas diversos y en un tono y lugar típicamente familiar.
En Trinidad tuvimos que acudir a un servicio médico porque Nega sufrió una descompostura estomacal. Siempre consumimos agua embotellada pero suele suceder que al utilizar hielo se produzca la contaminación. El servicio médico ya estaba incluido en el viaje contratado.
Lo interesante fue que al preguntarle a la médica si allí existía el problema de diarrea infantil nos contestó que había casos, a lo cual le dijimos que a lo que nos referíamos es, en el caso de Argentina a zonas de pobreza en la que es endémica, llegándose a la muerte de niños.
La respuesta fue impactante: no, eso acá no sucede, si muere un niño por algo así es un acontecimiento de carácter nacional y se arma una discusión en todo el país.
En Trinidad pude darme el gusto de andar a caballo un par de horas en un hermoso lugar, el Valle de los Ingenios (otrora asiento de centrales azucareras coloniales hoy desaparecidas).

El día 7 después de mediodía fuimos a Santa Clara, alrededor de 120 o 130 km, por una ruta secundaria cruzando una sierra no muy alta. En Cuba no hay banquinas, pero para sacar fotos quise parar, vi el pasto al costado muy parejo y salí del pavimento; el terreno firme estaba 30 o 40 cm más abajo y el auto quedó con el chasis sobre el pavimento, en un camino semisolitario. A poco se acercó un campesino y después paró el primer camión que pasó en el que iban dos hombres que tomaron a su cargo solucionar el problema, aunque no contaban con herramientas específicas, pero las improvisaron, tiraron el auto con una cadena y hubo inmediata solución. Les dije cuál era la deuda y dijeron que no la había. Les dejé 10 CUC ¿poco, mucho?, depende para qué.

En Santa Clara fuimos a parar a un hospedaje familiar también muy agradable.
Él retirado de la universidad para atender ese negocio y poder cuidar sus padres ancianos y enfermos. Ella sigue como docente universitaria. Ambos creyentes cristianos practicantes pero no católicos y al menos él partidario de la revolución.
Al día siguiente, por propia iniciativa, nos acompañó a conocer el mausoleo de homenaje al Che donde a la vez hay un museo.
La cola con turistas, la recorrida muy rápida por el museo con una guía que en algunas cosas parecía no tener suficiente conocimiento, la estatua muy grande y muy alta, creo que recortaron la emoción.
Quizá fue estando con Polo y Juanita cuando sentimos la cercanía, la presencia del Che y allí más vale sentimos la distancia.

Por la tarde fuimos a un acto de los universitarios en la plaza central, que se hace todos los 8 de octubre, fecha en que originalmente se pensó que había sido asesinado el Che. Consiste en una marcha desde la universidad, creo que 7 km, después la lectura de una declaración y por último la actuación de un conjunto de música joven cubana “De buena fe”, que dicen que se destaca por sus letras de crítica social.
Allí nos encontramos con un cubano, Arístides, que se dedica a promover la solidaridad con Cuba, que ha viajado a la Argentina y que nos dijo que pese a que ya era tarde nos iba a llevar a conocer “el otro Che”; un monumento con el Che de tamaño natural, con un niño en brazos.
Allí, hablando como hombre de la Revolución, dijo que otra sería la historia de Cuba con el Che y criticó la burocracia que ocupa numerosos cargos, señalando que justamente estábamos frente al edificio del Comité Provincial del Partido Comunista.
Al día siguiente, antes de viajar fuimos a ver el tren de las tropas de Batista, que fuera descarrilado por los guerrilleros comandados por el Che, lo que terminó de inclinar la balanza de la lucha. Allí comenzó el desbande que culminó con la huida de Batista y el triunfo de la Revolución

El día 9 de octubre viajamos a Playa Larga, donde nos alojamos. Por la tarde fuimos a Playa Girón, otro de los hitos en la historia de la revolución, donde visitamos el museo y estuvimos un rato en la playa que, para decir verdad es fea, porque a unos 100 m de la costa hay una especie de muro, no sé si de contención o con que otro fin, gris musgoso, feísimo. Estuvimos un rato en la playa y volvimos al alojamiento ya de noche.
La ruta, algo más de 30 km, corre entre la costa por un lado y un manglar por el otro, y nos encontramos con la sorpresa de ver sobre el pavimento innumerable cantidad de cangrejos que en esas horas se desplazan lentamente desde el mar al manglar. Era imposible circular sin aplastar al menos a algunos de ellos y según nos dijeron en el alojamiento, en la época de reproducción hay tantos que al pisarlos llegan a pincharse las gomas de algunos vehículos.

El 10 de octubre salimos hacia La Habana. En el camino visitamos brevemente una especie de reserva con un pequeño zoológico incluido en el cual pudimos ver caimanes.
De paso eso nos permitió darnos cuenta del olvido de la cámara fotográfica en Playa Larga, a 30 km, y retornar para no perder todas las fotos del viaje.

Llegamos nuevamente a La Habana en día feriado, rememorando la iniciación de la lucha por la independencia de España en 1868.
Fuimos directamente al ICAP, según convinimos previamente con Armando Guerra, quien estaba con otros empleados ejerciendo la guardia porque ese día tiene franco el personal a cargo de la misma. Nos recibió muy amablemente, nos mostró la casa, que era la residencia de un matrimonio que tenía 20 sirvientes, nos dio la publicación de la Primer Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba (la cual merece un análisis aparte) y nuevamente respondió a innumerables preguntas y nos recomendó que no nos alojáramos en La Habana vieja.
Buscando alojamiento fuimos a parar a la vuelta del hotel Habana Libre, en una casa que, después nos dimos cuenta, no era alojamiento registrado, aunque de todos modos todo anduvo bien.
Por la tarde fuimos a una playa cercana, a unos 20 km; siendo feriado estaba repleta de gente, casi todos jóvenes, muchos de ellos tomando ron; interesante para informarse pero nada para disfrutar la playa. A la vuelta entregamos el auto.

El día 11, además de visitar una escuela tuvimos una entrevista con Pedro Luis en lo que sería algo así como el Colegio Profesional, donde charlamos de los más diversos temas, nos regaló otra botella de ron y quedamos en encontrarnos por la tarde junto con su esposa.
Pasada la tarde nos fue a buscar al hotel (su esposa no pudo ir) y nos invitó a cenar en un modesto restaurant donde pagó él pese a nuestro protesta.
            Nuevamente allí tuvimos una larga conversación que culminó, alrededor de la medianoche, frente a nuestro alojamiento. En la charla nos contó cosas de su actuación militar en Angola como que, ante la falta de medicamentos debían tomar un vaso de vinagre con gotas de gasolina para cortar la colitis que producía la malaria, o que las jóvenes nativas se untaban la cabeza con bosta para no ser violadas por los mercenarios.
Contó también que en Cuba, en la década del 90 la situación fue de miseria.

Pocas, muy pocas reflexiones políticas.
Bautizamos a Cuba como la Isla Misteriosa, remedando el famoso título de Julio Verne.
Cuba fue la última de las repúblicas americanas en liberarse de España.
Logró liberarse de la dominación yanqui y prodigar al mundo y a su pueblo una revolución que abrió las puertas de la década del 60 del pasado siglo, la del alza mundial revolucionaria y antimperialista, que produjo líderes devenidos en símbolos mundiales; y logra resistir un bloqueo de la mayor potencia estando ubicada sólo a minutos de vuelo de ella.
Sin embargo cayó bajo la dependencia de la URSS, aunque no se derrumbó con ella, habiendo sido, visto desde la geopolítica, el punto más débil del llamado campo socialista.
Logró salir de una década de privaciones extremas, durante la década del 90.
Cuba parece ser siempre la excepcionalidad. O lo es.

Un breve, un pequeño viaje, sólo permite una mirada. Para justificarse uno puede decir “no pudimos hablar con todos los cubanos”. Pero hay que opinar.
Si apelamos a las misceláneas podemos decir que, en general, la gente está bien vestida y alimentada, con acceso a la cultura, que se puede circular con la más absoluta libertad y seguridad y que la niñez está adecuadamente atendida.

A la vez Cuba tiene gravísimos problemas de producción. Baste decir que el 50 % de la tierra productiva está ociosa, según datos oficiales y que, según muchos opinan está gravemente deteriorada la cultura del trabajo, porque la remuneración formal está por debajo de las necesidades. El sueldo de un maestro equivale a 80 kilos de pan.
¿Hacia dónde marcha Cuba? ¿Qué viene cuando desaparezca su ya octogenario liderazgo?
Creo que fue un error de la revolución la inmediata estatización absoluta de todas las actividades, incluyendo cualquier tipo de trabajo personal, ignorando el lema “de cada uno según sus posibilidades a cada uno según su trabajo”.
Para salir de ello hoy liberan el “cuentapropismo”, incluyendo la utilización de mano de obra asalariada ¿Remedo de la Nueva Política Económica de Lenin? Creo que no están claros sus límites. Obviamente surge un sector burgués cuyo desarrollo próximo es desconocido.
Pero creo que el problema central sigue siendo el modelo de ejercicio del poder que fuera instaurado en su momento en la URSS y que no era precisamente el de los soviets.
No surge evidente un clima de discusión política. En ese sentido resalta la pobreza de la prensa pública.
Analizando la Primera Conferencia del PC Cubano está claro que hay reconocimiento de dificultades y hay autocrítica, particularmente respecto a la producción, pero no hay atisbo de autocrítica sobre el tema del poder, al punto que se reconoce que la revolución no ha podido generar el recambio de su dirección pero sin asumir responsabilidad autocrítica, sin determinar causas, como si fuera un avatar de la historia cubana.
El pensamiento crítico del Che estuvo decenas de años oculto y no es que piense que el Che no podía equivocarse o que si estuviera vivo no hubieran sido posibles los graves problemas de la Cuba actual


ENTRE LOS CENTENARES DE KILOMETROS Y LAS DECIMAS DE MILIMETRO

I CONFERENCIA INTERNACIONAL
elagrimensor.net

20, 21 y 22 de setiembre de 2006 - Córdoba – Argentina -

Autor: Ing. Geógrafo y Agrimensor ALDO O. MANGIATERRA
           aldom@fceia.unr.edu.ar
  
Quizá con un título tan abarcativo convenga comenzar por explicar algunas de las ideas que están detrás del mismo.

Y quizá también sea un buen método el intentar autocontestar preguntas que algunos nos hacemos, sin ignorar por supuesto las respuestas que muchos otros han aportado y aportan.

¿Cuál es la función que la Agrimensura, como profesión, cumple en la sociedad? ¿Cuál es el servicio que brinda a la misma?

Entiendo que la Agrimensura obtiene, administra y produce información territorial.

En esto habría que aclarar dos cosas:

La una es que esa información es aplicada a muy diversos fines, entre los cuales podemos destacar aquellos de tipo legal, catastral, constructivo, planeamiento, cartográfico, etc.

La otra es que cuando hablamos de información territorial nos estamos refiriendo a todo, tanto a los elementos naturales como culturales, es decir tanto a lo que ha forjado la naturaleza como a lo que ha insertado el hombre sobre ella. Y entonces debemos mencionar aquello que no está simplemente a la vista, como son las aguas subterráneas, las obras también subterráneas, el lecho fluvial o marino, o la minería, o los límites (de parcela, jurisdicción u otros).

Sin embargo, en lo que a información territorial se refiere son muchas las profesiones que de un modo u otro intervienen. Diversas ciencias y profesiones, como Geografía, Geología, Agronomía, etc., estudian y califican porciones mas o menos extensas del territorio y producen por tanto información territorial. Pero esa información es siempre limitada, puesto que no puede cuantificar de manera precisa ciertos atributos necesarios, en particular la forma, dimensión y ubicación del espacio teritorial en cuestión.

La Agrimensura está en condiciones no sólo de efectuar ciertas calificaciones, sino que puede, y de hecho lo hace, cuantificar con la necesaria precisión tanto las dimensiones como la forma y ubicación de los elementos constitutivos de la información territorial.

Y esto no es pequeña cuestión. Ciertos aspectos del conocimiento requieren expresarse en números y cuando de información territorial se trata se impone cada vez mas la labor de la agrimensura como generadora de tal conocimiento.

¿Cuáles son los límites de una cuenca hidrográfica y cuales sus pendientes?
¿Cómo se materializan los límites de una provincia o los de una parcela de propiedad privada o pública?
¿Cómo se puede saber la ubicación de una carretera existente y de cada uno de sus elementos?
¿O bien como replantear en el terreno los elementos que permiten la construcción de una carretera?
¿Cómo lograr la expresión cartográfica de una zona o región; o cómo traducir en un modelo matemático la forma y dimensiones de una porción de terreno?
¿Quién puede partir del espacio continuo, compuesto por infinitos puntos, para sin embargo lograr un modelo matemático o una expresión cartográfica digitalizada, que representen, con la precisión necesaria, lo que en la realidad existe?

Y, a la inversa ¿quién puede partir de documentos, sean digitales, gráficos o numéricos, para trazar en el espacio las formas y las estructuras pergeñadas por la mente de quien proyectó una urbanización, una obra de ingeniería o cualquier otra expresión material?

Se suele recurrir a un antiguo ejemplo; en el viejo Egipto, 5000 años ha, se recurría a los agrimensores, a sus conocimientos, a su instrumental, para restituir los límites de las parcelas después de las inundaciones cíclicas del río Nilo. Era una necesidad surgida de la agricultura, actividad productiva por excelencia.

Hoy la agricultura de precisión requiere identificar palmo a palmo la correlación entre rendimiento productivo, tipo de suelo, densidad de siembra, fertilizantes y plaguicidas, y hacerlo, como su nombre lo dice, con “precisión”.

¿Quién iba a pensar que latitud y longitud, lenguaje propio, si los hay, de la navegación, o si se quiere de la geodesia, iban a ser la clave de la correlación de variables propias de la agricultura?

¿Qué es lo que cambió para que haya tal cambio?

Durante la segunda mitad del siglo XX ocurrieron cambios tecnológicos fundamentales. En particular en los campos de la electrónica y de la informática se ha producido un salto de tipo cualitativo, influyendo sobre el resto de la tecnología de manera tal que configura una verdadera Revolución Tecnológica.

Este cambio, por su magnitud y amplitud, afecta al conjunto de la actividad humana. El ser humano es esencialmente el mismo, sus deseos y conflictos perduran, pero lo que cambia, y notoriamente, es la forma de desempeñar sus actividades, es el cómo de la actividad humana.

Si queremos apelar a ejemplos podríamos citar tan sólo el de las comunicaciones, que han modificado y modifican permanentemente, a gran velocidad, no sólo acciones tan significativas (como disímiles y contradictorias), como son la producción y la guerra. Ha modificado, y lo viene haciendo permanentemente, el diario vivir individual y social.

La Agrimensura, lejos de estar ajena a tal impacto, se ve notoriamente beneficiada por el mismo, potenciada en su capacidad de aporte y a la vez transformada.

La primera conclusión que surge, inmediata e indiscutible, es que a los fines propuestos de obtener, administrar y producir información territorial, las nuevas tecnologías han generado poderosísimas herramientas que modifican esencialmente el accionar profesional, aportando rapidez, seguridad y economía de esfuerzos.
Muchas de las técnicas, otrora de larga tradición, han sido veloz y exitosamente superadas, estableciendo otras nuevas y poderosísimas para la medición, procesamiento y representación.

Lo que cambia no es sólo lo que se hace sino sobre todo cómo se hace y en ello va de suyo que hay cosas que otrora eran un sueño, que hoy pasan a ser posibles y de posibles se convierten rápidamente en necesarias.

El ejemplo mas claro es lo que llamamos georreferenciación.

Los jóvenes satélites del GNSS (Sistema Global de Navegación Satelital), han pasado a reemplazar, y con ventaja, el servicio milenario de las estrellas, tan antiguas como el mundo. La georreferenciación ha pasado a ser un sueño hecho realidad; ha logrado superar –cosa poco creíble- la fértil imaginación de un Julio Verne.

Y acá volvemos al título y también a las preguntas: ya que hablamos de cuantificar ¿cuál es, cuantitativamente hablando, el ámbito en que se desempeña la Agrimensura? ¿qué magnitudes abarca? ¿entre qué límites dimensionales se desenvuelve?

Sin temor a equivocarnos podamos afirmar que ese ámbito está comprendido entre las decenas y aún las centenas de kilómetros y las décimas y aún las centésimas de milímetros.

¿Es posible probar esto? ¿Se puede sustentar en experiencias comprobadas?

Veamos algunos ejemplos, los que tomo porque me resultan geográficamente mas familiares.

Uno es la conexión física Rosario-Victoria; obra vial ubicada aproximadamente a los 33º de latitud Sur, atravesando el río Paraná cuyo cauce tiene (en esa zona) un ancho de 59 kilómetros; compuesta por 13 puentes que en conjunto abarcan 12 km y por 47 km de terraplenes que insumieron un volumen de 28 millones de metros cúbicos.

En primer lugar debemos considerar los relevamientos previos, que proporcionaron toda la información necesaria para elaborar el proyecto, incluyendo no sólo la topografía “visible” de la región, sino también la “invisible”, es decir el lecho del río y de los innumerables riachos y lagunas, oculto bajo las aguas como dijera el poeta “color de león” que caracterizan al río Paraná.

La labor geodésico-topográfica fue determinante para la ejecución material de la obra, desde el principio al fin:
- empezando con la determinación de las coordenadas de puntos ubicados en ambas cabeceras, Rosario y Victoria, mediante la vinculación al sistema de referencia nacional Posgar 94

y después:
- la elaboración de un modelo geoidal, a lo largo de la traza, que permitió nivelar con GPS
- pasando por el replanteo, control y certificación de los terraplenes
- la ubicación de mas de 500 pilotes, con tolerancias de pocos centímetros
- el emplazamiento de los anclajes de los obenques que sostienen el puente principal y en particular el control dimensional de la fabricación de tales anclajes, que hubo que realizar en fábrica con precisión del orden de la fracción de milímetro
- las pruebas de los puentes sometiéndolos a carga, midiendo también fracciones de milímetro, mediante nivelación de alta precisión
- hasta, por fin culminada la obra, emitir el certificado que exige el control de la navegación aérea, indicando las coordenadas de las balizas ubicadas en los extremos superiores de las pilas soporte del puente principal              

El otro ejemplo, que en realidad no constituye una experiencia, sino una previsión, se refiere al anunciado “tren bala” entre Rosario y Buenos Aires, con una velocidad supuesta superior a los 200 km por hora, tal que permita cubrir la distancia de 300 kilómetros en 90 minutos.

¿Cuáles son en tal caso las dimensiones en juego y las exigencias de precisión?
Cabe suponer que tenemos que estar hablando de 300 km de nivelación de alta precisión en la cual entra a jugar la media décima de milímetro en las lecturas y además observaciones gravimétricas para obtener adecuadas correcciones.
Obviamente no conocemos aún cuales serán las exigencias del pliego. Prácticamente
no existen hoy en nuestro país normas valederas sobre obras ferroviarias. Quedan sí las antiguas que nada tienen que ver con ferrocarriles modernos.

Y aquí cabe una confesión.
Como me comentara un colega amigo, en el título de la conferencia apelo a una licencia literaria:

Entre los centenares de kilómetros y las décimas de milímetros”

En un extremo coloco dimensiones a medir en algunos trabajos (centenares de kilómetros) y en el otro, en vez de una dimensión, indico la tolerancia a respetar (décimas de milímetros) propia de ciertos trabajos.

En efecto, no nos proponemos someter a nuestro trabajo elementos tan pequeños, como por ejemplo los de relojería.
¿Cuál es entonces, y ahora sí sin licencia alguna, el espacio mínimo a partir del cual se desenvuelve nuestra labor?

Es una pregunta que me he hecho reiteradas veces.
Para precisiones tan delicadas como la que hemos mencionado suele apelarse a la metrología mecánica, pero sus herramientas se agotan cuando las determinaciones no pueden ser hechas en laboratorio, deben ser “in situ”, y además abarcar espacios significativos; digamos, para dar una idea, mas extensos del que ocupa el cuerpo humano.

Podríamos decir entonces que el ámbito espacial de nuestro desempeño está comprendido entre los centenares de kilómetros y la extensión que abarca el cuerpo humano.

Ahora bien ¿de dónde salen requerimientos tan diversos?

Además de las tradicionales demandas vinculadas a los límites fundiarios, la agrimensura ha ido desarrollando una relación cada vez mas intensa con otras actividades.

En particular me interesa destacar la relación con las actividades productivas como son el agro, la construcción y la industria.

La historia misma de la agrimensura argentina nos va mostrando ese proceso, particularmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

Si se nos permite dejemos atrás la historia previa a esa fecha, sin ignorar por eso los numerosos e interesantísimos antecedentes propios de tal época.

La agrimensura jugó un papel esencial en el proceso de expansión de la frontera agropecuaria argentina que va desde 1860 a 1930.

Esa expansión de la frontera agropecuaria tuvo dos caras.

Una de ellas ¿porqué negarlo?, fué, en muchos casos, en detrimento de la propiedad aborigen, generando deudas aún hoy sin saldar y también poniendo en peligro, a más de la propiedad de antiguos pobladores, el ecosistema que debemos preservar.

Pero donde el Agrimensor pudo desplegar con mayor beneficio para la sociedad todo su bagaje profesional fue en la transformación de extensos latifundios, hasta entonces reservados solamente a la cría extensiva ganaderil, para convertirlos en colonias fecundadas por el trabajo humano.

En la argentina agroexportadora, abierta a la inmigración, en el período en que se fundaron numerosísimas localidades de la llanura pampeana y chaqueña, algunas de las cuales son hoy importantes ciudades, la labor del Agrimensor era sinónimo de progreso, de avance, de transformación de la tierra improductiva en tierras de laboreo agrícola.

El Agrimensor diseñaba y replanteaba los pueblos y su colonia, lo que constituía un proyecto de explotación agropecuaria y de vida urbana para ese fin.

Para ello había que considerar cuestiones diversas: escurrimiento de las aguas superficiales, relación con las vías de comunicación, extensión de las chacras acorde a un sistema de producción familiar (teniendo en cuenta las características del suelo y la tecnología de la época), superficie adecuada para quintas suburbanas, terrenos urbanos para vivienda, comercio y servicios, su cantidad y dimensiones, con previsión de futuro y acorde a las pautas culturales, políticas, educativas, etc. de la época.

Es decir había que manejar variables económicas, productivas, culturales y urbanísticas.

También es propia de ese período, aunque no muy difundida, (tan sólo la he visto rescatada en un museo ferroviario de la ciudad de Santa Fe), la intervención de los agrimensores de la época en la construcción del enorme abanico ferroviario que se trazó para enviar a los puertos la producción ganadera y cerealera.

Ese agrimensor, el de la expansión de la frontera agropecuaria fecundando la tierra con el trabajo del chacarero quedó inmortalizado por uno de nuestros mas insignes poetas, José Pedroni, en aquella poesía inspirada en la figura del agrimensor Reant

“…habiéndose elegido el Agrimensor Augusto Reant para este trabajo. Y el Agrimensor en fecha 26 de noviembre de 1855 dice: haber terminado la división y amojonamiento de tierras para las colonias en terrenos denominados de Iriondo, sobre el río Salado…”
                                      Cervera “Colonización Argentina”
                                      Esperanza, 1906

Ahí va Reant con su grafómetro
ahí va Reant mitológico,
abriendo puertas para todos

La barba le ha crecido
en duros canutillos,
y es de segado trigo.
Los ojos cálidos, de lino.

Lleva la brújula encantada,
la tensa crin de la escuadra,
la frágil gota del nivel de agua
y una cadena larga.

La perdiz es su cinta imaginaria.
De vez en cuando se detiene
Y clava un nombre, fuertemente;
lo clava hondo, para siempre.

Esta es tu tierra, Ana.
Esta es tu tierra, ámala.

No hay nadie en la llanura.
Sobre ella el sol, la luna.
Pero Reant puebla el silencio de figuras.

Esta es tu tierra, Carlos.
Tómala. Tu tierra y tu árbol.

Y clava para siempre
el mojón en la tierra caliente;
lo clava hondo, hasta la muerte.

Ahí va Reant con su grafómetro.
Ahí va Reant como un Dios solo;
tirando vuelos para todos

Además de la hermosura de la poesía, que me conmueve cada vez que la leo, es increíble con qué facilidad Pedroni describe la tecnología de esa época: “…con su grafómetro……la brújula encantada……..la tensa crin de la escuadra…….una cadena larga….”

y no sólo la tecnología, también su resultado: “….puebla el silencio de figuras……y clava para siempre el mojón en la tierra caliente……”

Pero volvamos a nuestra historia
Con la crisis capitalista mundial del año 1930 se interrumpe la Argentina agroexportadora, se detiene la expansión de la frontera agropecuaria y decae también la agrimensura. Queda un oscuro período en el cual incluso en el plano académico se desdibuja la Agrimensura convirtiéndose en algo así como una carrera de nivel intermedio, de corta duración.

Sin embargo, cercana la década del 1950 aparecen otras necesidades: planes masivos de vivienda, se plantea en el plano político la “función social de la propiedad”, hay expansión de las vías de comunicación, obras vinculadas al tema energía (hidroeléctricas, petróleo), surge el régimen de propiedad horizontal.

Se necesita cartografía (surge la ley de la carta), replanteo de grandes obras, urbanizaciones y catastro actualizado.

Todo ello configura un requerimiento creciente: contar con información especializada sobre el territorio y una mejor administración de la misma.

No es casualidad que en la década del 1960, al par de un reverdecer de la Universidad argentina, en varias de ellas se replanteara la concepción de la carrera, recuperando su identidad como profesión independiente y específica, ya sea bajo el título de Agrimensor o mediante el de Ingeniero Agrimensor en Córdoba, o el de Ingeniero Geógrafo en Rosario.

Es que las nuevas necesidades y los nuevos conocimientos y la relación dialéctica entre los mismos fueron la plataforma sobre la cual se fue redimensionando la Agrimensura.

La historia nos muestra ejemplos de obras con importantes requerimientos desde el punto de vista geométrico. Si queremos recurrir a uno de tantos podemos invocar los famosos acueductos romanos, tal como el que subsiste en pie en Segovia, España, con pilares construídos mediante piedras talladas, pilares cuyas alturas son del orden de los 70 metros, de una envidiable esbeltez y construídos de modo tal que garantizan, allí arriba, una pendiente que permite la circulación del agua a velocidad adecuada.

Esas obras fueron construidas con métodos rudimentarios, artesanales, y sin embargo se logró su finalidad. Ello era admisible hasta hace algunas décadas, a costa por supuesto de prueba y error, y con la consabida demora y costo que ello implica, incluyendo el costo en vidas humanas.

Ya eso no es posible. Las técnicas constructivas actuales exigen precisión, rapidez y seguridad. Los elementos prefabricados deben armarse con precisión de rompecabezas.

Así lo exige la industria, tanto en el montaje de las nuevas, como en el mantenimiento, reparación o ampliación de las existentes.

Lo mismo sucede con el control de calidad dimensional en la fabricación de grandes componentes, como compuertas hidráulicas o álabes de turbinas, o en la fabricación y armado de naves marítimas y aéreas.

Y en la larga lista podemos agregar la calibración de grandes elementos como los grandes tanques de almacenamiento, diversos tipos de recipientes y también los contenedores.

Mencionábamos en otro momento el caso de Egipto y la agricultura. En nuestro país la agrimensura ha recorrido un largo camino al servicio de la producción agropecuaria y puede, y promete, hacerlo mas aún con el advenimiento de la agricultura de precisión. Según información de empresas consultoras es increíble la cantidad de información georreferenciada recogida, particularmente con cosechadoras, que permanece almacenada sin que nadie la procese por falta de profesionales con manejo adecuado.

La Agrimensura ha dado pruebas harto suficientes de su importante papel no sólo en la construcción de obras, sino en general de su aporte en las actividades productivas.

Todo ello nos lleva a un incesante ir y venir entre los centenares de kilómetros y las décimas de milímetros

EL DESAFIO

Hay una creciente demanda de información territorial.

La Agrimensura está sometida a un desafío

Si lo acepta y juega un papel activo en la optimización del uso del suelo rural y urbano, en la producción de cartografía y sistemas de información geográfica, en la construcción de obras, en el desarrollo de un catastro moderno y multifinalitario la Agrimensura
puede desarrollarse y crecer en nuestro país
puede brindar un gran aporte en el mejoramiento de la calidad de vida de la población
puede ofrecer una oportunidad a jóvenes estudiosos que tengan habilidad tanto para gobernar una computadora como para moverse con soltura en el terreno

jóvenes que estén dispuestos a recorrer la variada geografía de nuestro país

que sean capaces, en suma, como diría el poeta “…….de poblar el silencio de figuras……”




MICROGEODESIA - CURSO DE POSGRADO

UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR CURSO DE POSGRADO TEMA: MICROGEODESIA DOCENTE: ING. ALDO O. MANGIATERRA AÑO 2008 - DURACION 20...