pifiada

sábado, 14 de marzo de 2026

UNO MAS -cuarta parte-

 4a. ETAPA

La experiencia docente; el contacto con los jóvenes es, para mí, un privilegio, un privilegio difícil de valorar, sería parecido a eso que dicen de la madre, que se la valora cuando se la pierde. Ese contacto lo extraño desde que me jubilé.

Fui docente ayudante pero muy poco tiempo, tres años, después pasé a profesor y tener ayudantes. En mi experiencia lo que hicimos siempre con los ayudantes que trabajaron conmigo era compartir todo, no había quien daba la teoría, quien daba la práctica. Eran cursos chicos en Agrimensura, generalmente éramos dos docentes, tres a lo sumo.

En el período que yo me incorporé había muy pocos alumnos en los cursos superiores, no más de ocho, después fue aumentando, quince o veinte. Asistíamos los dos, sea un tema de teoría o un práctico, no separábamos los horarios entre teoría y práctica.

Desde el punto de vista de la dedicación horaria se podría reducir a la mitad aproximadamente si se hace esa separación, pero no creo que sea lo mejor.

Antes mencioné cómo alguna de las experiencias más significativas los trabajos prácticos grupales y la exposición por parte de los alumnos, de defender sus trabajos, explicarlos. No todas las materias se prestan, pero algunas de las que tuve se prestaban particularmente para eso y para que eso fuera a la vez un método de evaluación. Visitas a obras hicimos todas las que pudimos. Más no hicimos porque no las había, sobre todo durante el gobierno de Menem. Hubo un período en que no había obras viales. El puente Rosario-Victoria nos vino bárbaro durante cinco años, íbamos dos veces por año.

Y una reflexión sobre la idiosincrasia del estudiante actual -supongo que no es exclusivo de Ingeniería- que se ha desarrollado a partir de la ideología del individualismo, del mercado, del liberalismo, de la cuestión de la angustia por la rapidez, la efectividad. Toda una cuestión de la sociedad, lo que yo llamo una “cultura de supermercado”. Es decir, ¿qué hago en la facultad? Voy, como en el super, con el carro metiendo las cosas que me hacen falta para salir lo más rápido posible, en este caso materias. Conversando una vez con una alumna me dijo “en marzo tiré tal materia”. Le dije “¿por qué hiciste eso?”. “Y, porque ya está…”. “pero ¿por qué la tiraste? La hubieras guardado”. En esa cultura de supermercado, por lo menos yo, cuando entro al supermercado me quiero rajar lo más rápido posible después de cargar lo que necesito.

Y la otra cosa -esa no es mía, es de uno que fue rector de la Universidad de Buenos Aires, Jaim Etcheverry, un tipo de derecha, liberal, muy inteligente- diciendo que en general los alumnos aprenden, pero a veces eso es un problema, aprenden copiar y pegar, o plagiar, o presentar cosas ya hechas. Aprenden de docentes que les enseñan eso. No intencionada ni deliberadamente, sino que hacen eso y los alumnos aprenden.

Por eso digo, no es que inventan los alumnos, aprenden. Y una característica actual es poca política. Hay poca política. Eso sobre la experiencia docente. Sobre la investigación, yo me jubilé como investigador, pero nunca tuve formación de investigador. Formamos un grupo de investigación en realidad para conseguir subsidios para comprar instrumental. En el grupo ese ninguno hicimos carrera de investigador.

Ninguno estaba en el Conicet, teníamos categorización de investigador… de todos modos, eso estoy seguro, investigamos y produjimos.

Hay cierta profesionalidad, hay métodos que en realidad no teníamos. Creo que investigamos, creo que produjimos, creo que aportamos, pero ninguno hizo ningún tipo de carrera ni produjimos papers.

Junto con Eduardo Huerta y Gustavo Noguera produjimos el libro GPS Posicionamiento Satelital, publicado en el año 2005, único libro de autores argentinos sobre ese tema, de amplio uso en Argentina y en países de habla hispana.

Una experiencia muy importante fue la actuación en el Consejo Directivo de Ingeniería. Fui consejero docente durante dos períodos. Creo que fue una experiencia muy valiosa, muy productiva. De parte importante de las reglamentaciones que se siguen usando en la facultad fui redactor o co-redactor.

En el ’99 entré como consejero suplente, pero rápidamente pasé…a incorporarme.

La lista nuestra es del ‘99, aunque no me acuerdo si se llamaba Facultad entonces. Yo me incorporé a algo que tenía muy rica historia; ADFI (Asociación de Docentes de la Facultad de Ingeniería) funcionaba desde hace mucho tiempo antes, yo me fui vinculando a lo que ya estaba. En el CD entré en el ’99 y estuve hasta el 2003 y después del 2003 al 2007. Hice una labor muy intensa, que creo valiosa. Ahora, autocríticamente, creo que fue muy parlamentarista mi actividad. No era predominantemente usar la labor en el Consejo Directivo para trabajar con la gente, sino que eran como dos cosas distintas… Yo me entusiasmaba, si había que elaborar un reglamento para posgrado o para concursos internos o un llamado general a concurso ordinario me ponía y laburaba intensamente. Pero no en la misma medida había una cuestión de llevarlo a todos lados eso, por abajo, discutirlo, proponer y procurar que eso fuera el resultado no tanto de un aporte individual, como de un aporte colectivo. Eso es un déficit que a los que están en el consejo siempre se los cuento como…

Sí, de la labor esa han salido cosas que las utilizamos y sirven ahora para pelear, como el reglamento de concursos internos, las modificaciones las redacté yo prácticamente. Redacté el de la Escuela de Posgrado, su funcionamiento…….

 La cuestión es utilizar el parlamento para el trabajo con los docentes, no centrar la actividad en el parlamento, aunque sea pensando en el interés y buscando responder al interés de los compañeros… Sino cómo ese trabajo sirve para construir… Bueno, creo que sigue siendo la única facultad donde todos los años se trata en el Consejo Directivo el presupuesto de la facultad y presentan un balance. Eso lo logramos en el período que me tocó estar en el CD, antes no existía.

En parte eso fue en un período muy particular, 2001, 2002, 2003, también me tocó participar en la Asamblea Universitaria, en la que después fui candidato testimonial, candidato a rector.

Trabajamos en la reforma de los estatutos, estuve en comisiones…

Bastante tiempo trabajando en comisiones previas para proponer… Simultáneamente con Edgardo Garbulsky, con Rodolfo Scholer y otros.

Ahí salió lo de la comisión de presupuesto.

Habíamos logrado despachos que cuestionaban el manejo del tema y surgió la salida que inventó Asteggiano para impedirlo. Fue una salida porque pensaban que se les venía una resolución crítica; la propuesta era reducir el presupuesto del rectorado como máximo a un 10% del total de la universidad. En ese momento era el 27% para el rectorado. No es que el rectorado lo gastaba todo en el rectorado, lo distribuía. Pero para entrar en la redistribución tenías que acordar. El rectorado tenía más presupuesto que la facultad más grande que era Medicina. Eso podía salir aprobado, por eso buscaron una salida, en el clima de esa época no se podían oponer, formaron una comisión para que no pasara nada.

Fue la intención, sí… la tenían difícil. Fue para impedir que saliera nuestro proyecto y después pelear que no saliera nada…..hubo investigación y el despacho de esa comisión fue sumamente  crítico, explosivo, les costó mucho impedir sus consecuencias, incluso trataron de aplicar sanciones a tres compañeras Roxana Albanesi, Laura Ferrer y Patricia Propersi, que siempre se habían jugado.

Va una reflexión, a partir del conocimiento y la experiencia sobre la burocracia, extendida a un ámbito más amplio que el de la universidad. Me parece que en la sociedad actual, no solo argentina, se ha… La otra vez me hizo llegar Raúl Postiglione un artículo de un tipo, no recuerdo de qué país era el autor, con opiniones muy coincidentes sobre la “la burguesía burocrática”. La burocracia como un sector de la burguesía. Claro, comparado con el estado de cien años atrás… Lo que yo decía la otra vez, en la década del ’60 en Ingeniería había un secretario y se incorporó otro.

Ahora en cualquier facultad hay ocho, diez, doce, con subsecretarios y con empleados de las secretarías; en una facultad tenés un núcleo de veinte o más personas.

La idea mía es que se ha desarrollado, tanto en la universidad como en otros ámbitos de la sociedad algo así como una burguesía burocrática. Así como hay sectores en la burguesía, comercial, industrial, financiero, hay un sector burocrático. Es un sector que tiene como función encargarse de los asuntos del estado y que como todas las burguesías, por ese papel que desempeñan, sienten que tienen derecho a percibir parte del producto de la sociedad. Esa es de algún modo su función. Porque ese tipo puede ser tanto secretario de asuntos estudiantiles, como subsecretario de política investigativa (o diputado o embajador).

Sí o de cualquier otra función, pasar del decanato de una facultad a una secretaría de rectorado o de ahí a una delegación de la universidad en tal otro lado. Es un tipo apto para desempeñar funciones como burócrata. Y esa burguesía ha ido consolidándose, especializándose. Eso incluso produce un cambio en la terminología política; hace cincuenta años atrás no se decía “la comuna de Mugueta es peronista”. Se decía de otra manera: la dirigen los peronistas, ganan los peronistas, pero no “es” peronista. La provincia de Santa Fe “es” socialista. Entonces el centro de estudiantes, la Conadu, la COAD, “es” tal... pierde el carácter de la representación del colectivo que debería tener y asume el carácter de pertenencia, casi propiedad de algún sector.

Vienen los entrecruzamientos “laborales” y, en tanto, van haciendo escuela.

Una experiencia muy viva con respecto a eso, es ver cómo los tipos van desfilando de un cargo a otro.

La experiencia sindical mía más rica es a partir del 2001. No es la única, no es que anteriormente no tenía nada que ver, pero la más rica es a partir de lo del 2001.

Por todo, por la intensidad, por la magnitud, por los resultados…

Asambleas multitudinarias, debates, actos en la calle, cuando se hizo lo del Monumento, paro con movilización, eso fue… Me acuerdo del debate en Ciencias Económicas, en el cual hablé, que la propuesta nuestra era paro a partir de las doce y movilización al Monumento, a diferencia de quienes decían “¿qué es un paro a partir de las doce?, cortar las clases a partir de un horario, eso es absurdo.”

Asambleas en Medicina en pleno enero.

Sí, tengo recuerdos muy vivos, tal allá en este costado, tal en aquel otro. Me acuerdo la escena.

Más allá de Ingeniería…antes conocía a muy pocos de otras facultades. Bueno, a Díaz Molano lo conocía desde que éramos estudiantes secundarios. Conocía a alguna gente de Humanidades, pero eran ya más vale de la época de una generación no la mía, pero más parecida a la mía, o de la mía como Nidia, a Edgardo ya desde la escuela secundaria.

A Cristina Di Bernardis, Elena Achilli, de Antropología Con algunos de ellos habíamos militado juntos.

Sí, con algunos de ellos teníamos lazos de amistad, de solidaridad, de conocimiento que venían de mucho más lejos.

¿cómo surge la idea de La 20 o, mejor dicho, el Frente 20 de Diciembre?

Yo respondería con algo que no es una respuesta, ¿cómo podría ser que no fuera así?

Fue lo que naturalmente…

En COAD había un núcleo y una experiencia de mucho antes de que yo me incorporara, venía de hace mucho tiempo y eso fue naturalmente vinculándose con los que nos íbamos incorporando… Nos fuimos vinculando y tratando de vincular a la gente que aparecía en actitud combativa.

No tengo marcado un acontecimiento cómo inicial… si recuerdo que en el 2002 Gustavo Guevara entró en la secretaría gremial de COAD.

Otra cuestión de la experiencia, la ratificación de una idea que yo decía que venía en discusión de la década del ’60, es la esencia contradictoria de la universidad. Esa característica típica de la universidad argentina. Su carácter típicamente contradictorio. Contra Menem resistiendo y a la vez mercantilizándose. Esa cuestión viva permanentemente en la vida de la universidad. Pronunciándose por los derechos humanos, con participación mayor, menor, más activa o menos activa en determinadas cuestiones, con la universidad como institución, por ejemplo respecto al aniversario del golpe, los 24 de marzo. Y a la vez con prácticas y un contenido de la enseñanza que en muchos casos es contradictorio con ese mismo tipo de pronunciamiento. Y que además dentro de la universidad varía en las facultades y dentro de una facultad varía en sectores y dentro del movimiento estudiantil varía. Entonces una riqueza y variedad propia de un campo de lucha. Creo que toda la experiencia de estos últimos años me ratifica en lo que era una de las conclusiones de la experiencia de otra época en el movimiento estudiantil.

Eso de la universidad en su conjunto. La universidad es campo de lucha.

Sobre COAD, la COAD conocida por nosotros, una construcción de democracia, pluralismo, muy rica, con los resultados que conocemos, no me voy a poner a explicar qué es la COAD.

Creo que es una experiencia muy rica de construcción de una organización sindical cada vez más importante, con mayor peso, donde costó y va a seguir costando democracia y pluralismo.

E independencia de los partidos políticos.

Por ejemplo, costó … implantar lo que el estatuto decía, que había que votar para resolver las medidas de fuerza. Eso estaba en el estatuto, pero no era la práctica…

Recuerdo que en el 2003, cuando tuve una neumonía que me impidió la militancia en un período,  el tema que se discutió era si se levantaba el paro y hubo discrepancias, me contaron, sobre si había que votar o no había que votar y que la posición nuestra fue que no había que hacer una votación, porque se podía perder. El partido socialista, porque quería levantar, quería votar. Yo, desde afuera en el tiempo, pienso que si hubiera estado habría planteado que se votara, aunque perdiéramos. Porque eso, aun perdiendo, garantiza una cuestión de relación de construcción que es invalorable, el respeto a la mayoría

Recuerdo asambleas convocadas por COAD donde quedábamos treinta y se resolvía la adhesión a un paro, total después que la gente parara o no, o ni se enterara que se había resuelto, parar realmente era lo de menos.

Hay una contradicción, que creo que no es falsa, es una contradicción y no es antagónica, que hay que tenerla presente para construir, entre la calidad de la labor específica y la actividad sindical. Calidad de la labor profesional, la docencia e investigación, y la labor sindical. Creo que eso se expresa reiteradamente. Es una cuestión muy importante el poder manejarla, porque el ignorarla conduce inevitablemente a errores.

Yo lo planteo en el plano de que el docente como trabajador, en la medida que se asume como tal adquiere las nociones propias del trabajador asalariado, todo lo bueno pero también lo malo.

La idea de vender su trabajo a un mejor precio es justa, ahora bien, si yo no cumplo con las horas de trabajo que me corresponden estoy aumentando el precio de la hora, pero ese no es el camino. Eso es una tendencia natural, no es una cuestión moral. Es propio del metalúrgico, del que trabaja en la línea de producción, etc., del que está desposeído de los medios de producción y enajenado del destino de la producción.

Es propio del trabajo asalariado, es una consecuencia inevitable. Con la particularidad, en el caso de la docencia o de la salud que esa enajenación es más difícil, menos probable.

En la universidad hay casos en que, para algunos, es posible hacer lo que en otros lugares es más difícil, que es trabajar menos horas.

Esa contradicción entre esa tendencia que empuja a la alienación, a perder el sentido del trabajo y por otro lado la necesidad de, para luchar por las cuestiones de fondo, rescatar el sentido del trabajo. Es decir, tener conciencia de clase. Ese es un problema que en la actividad sindical tiene mucha importancia. Porque además al que está en la dirección le cae la gente que le dice “¿qué me da el sindicato?” y otras por el estilo.

Y una preocupación en relación a la actividad sindical es cómo no caer en el economicismo.

La actividad sindical formal te tironea para el lado del economicismo.

En el 2002, en nuestra agrupación alguien me propuso para encabezar nuestra lista en COAD.

En ese momento era consejero en el CD de Ingeniería y director del departamento de Geotopocartografía; pensé que no era lo mejor estar simultáneamente en esas funciones y en un cargo sindical, que eran dos tareas relativamente distintas, cada una tenía un ámbito propio, que si seguía con una debía renunciar a la otra, fue por eso que no integré la lista, no por otra cosa. Dedicarse con intensidad a ambas cosas hubiera sido imposible.

Estuve en el Consejo Directivo hasta el 2007 ¿subestimé la importancia de la acción sindical? Quizá sea así pero no tengo una respuesta categórica.

Después fui delegado en ADFI, después de 8 años en el CD pasé a ser delegado de base y creo que fue una buena experiencia.

¿cuáles son mis autocríticas y mis deudas?

Hay una…deuda, que es impagable, no estuve en los nacimientos de mi segunda hija y mi hijo Fue por la militancia, por la clandestinidad, para avisar algo había que hacer una cadena de “avisadores”, pero podría haber estado, podría haber organizado las cosas de manera de haber estado. No es que alguien me lo haya reprochado, pero yo lo siento así.

Y la otra es una duda que siempre me acompañó, si no pequé en más de una oportunidad por falta de audacia. Lo digo al revés, yo conté eso del estadio Millia, el aviso que sacamos, eso fue una jugada audaz. Bueno, creo que probablemente hubo otras ocasiones en las cuales no obré con esa audacia y quizás hubiera sido mi deber haberlo hecho.

Por ejemplo, como consecuencia de lo del estadio Millia allanaron la casa de mis viejos, hubo orden de captura y no optamos -digo no optamos porque no era una decisión de carácter personal- por hacer pública una cuestión de persecución con denuncia de nombres y demás porque nos parecía que no teníamos la fuerza como para exponernos de ese modo. Cuando nos jugamos también tenemos que tratar de tener sensatez. Entonces cuando pongo en la balanza audacia y sensatez, por ahí he estado más inclinado para el lado de sensatez que de la audacia. Y hay una contradicción entre ambas.

Sí, creo que siempre hay algo de “¿hasta dónde voy? ¿Hasta dónde me juego? ¿Da para más o no da para más?”. Y ahí entra la cuestión de la evaluación de la situación concreta y entran también factores subjetivos como el de la audacia. La audacia con los riesgos… Bueno, me sentí más de una vez en deuda. No en el nivel de haber fallado, de haber defraudado, pero sí si uno apunta a lo más alto que puede apuntar que es la audacia tipo Che Guevara, claro, si de eso se trata estamos hablando de palabras muy mayores que exceden al común de la militancia.

No lo digo en un sentido puramente individual. Cuando pienso en haber sido más audaz no pienso en haber sido yo individualmente, sino de haber planteado una actitud… Supongamos ese ejemplo que puse de exponerse públicamente en una denuncia de persecución, no en forma individual, sino jugando la fuerza en la que uno está en ese momento.

En esta etapa de actividad legal, pública, ese factor probablemente tiene menos incidencia. En la época de actividad clandestina, ilegal, es otra cosa…

Proyecto… Seguir en lo mismo.

Seguir en el grupo de investigación, seguir vinculado a esos temas, como los del observatorio geodésico AGGO, cosas que me atraen, concurrir a congresos, jornadas.

Hay investigación sobre historia del movimiento estudiantil y me propongo colaborar en ese sentido. Creo que hay un gran déficit en la historia del movimiento estudiantil en Rosario.

Y seguir colaborando en la actividad sindical.

Me interesa, me siento cómodo y, a la vez, hay que tener en cuenta la posibilidad de intento de descalificación por ser jubilado, no por mí en particular, sino como argumento genérico; bueno, no es una posibilidad, ya lo han hecho en una asamblea electoral, a los gritos contra una supuesta influencia de jubilados en el gremio. Y digo, si yo estuviera del otro lado no es despreciable como recurso, aunque sea una infamia.

Si creo que los jubilados debemos ser parte de la organización del gremio y debemos procurar la coordinación con jubilados de otros gremios.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Introducir comentario

Mas vistas